Condenan a ex diputado por caso Parlacen

Además del ex diputado guatemanlteco, fueron condenados tres ex policías y cuatro civiles.

El ex legislador guatemalteco Manuel Castillo fue condenado a 203 años de prisión por un tribunal que le declaró culpable de ordenar el asesinato de tres diputados salvadoreños al Parlamento Centroamericano (Parlacen) en 2007.

“Vamos a apelar y estamos convencidos que si de siete delitos, le quitamos cinco en la apelación logramos revertir la sentencia”, dijo el jueves a la AP el abogado defensor de Castillo, Fernando Linares.

Los diputados al Parlacen William Pichinte, Eduardo D’Aubuisson, Jorge González y Gerardo Ramírez, y su conductor Gerardo Ramírez fueron secuestrados por un grupo de policías, llevados a una hacienda alejada de la ciudad, asesinados y luego quemados en 2007.

El caso fue llevado por la fiscalía guatemalteca y la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), una comisión de investigadores de más de 25 países patrocinados por Naciones Unidas cuyo objetivo es desmantelar las mafias que operan al amparo del estado guatemalteco y proveen de impunidad en las fuerzas de seguridad y el sistema de justicia a grupos criminales.

Junto a Castillo fueron condenados los ex policías Marvin Roberto Contreras Natareno y Carlos Orellana Aroche y los civiles: Vanner Morales a 208 años; Mario Javier Lemus Escobar a 210; Carlos Humberto Gutiérrez Arévalo a 99 y Obdulio Estuardo De León Lemus a 210 años.

En Guatemala, pese a las largas sentencias, la pena máxima es de 50 años de los cuales el reo puede descontar tiempo por buena conducta.

Linares lamentó que el tribunal no haya podido escuchar a la costarricense Gisele Rivera quien ha dicho a diversos medios de prensa que, durante el periodo que llevó el caso dentro de CICIG, el ex jefe de esa comisión le ordenó detener la investigación.

Rivera está en Costa Rica y no pudo acudir al país ya que hay una orden de captura en su contra, girada justo antes de que viajara para testificar, impulsada por miembros de CICIG por haber compartido información con acusados en otro caso.

La defensa de Castillo propuso que se le escuchara por video conferencia pero el tribunal rechazó tal posibilidad.

La condena se basó en el testimonio del testigo Ramiro De León, quien aseguró haber escuchado a Castillo y al ex diputado salvadoreño Roberto Silva planificado el asesinato en un restaurante en El Salvador.

Linares aseguró que no comprende por qué admitieron el testimonio de De León, a quien calificó de ser una persona que “se dedica a la trata de personas, como él mismo ha confesado”.