China ha obtenido progresos en la eficiencia energética y la energía limpia en 2016.

Según datos del Buró Nacional de Estadísticas, el uso de energía por unidad del producto interno bruto (PIB) cayó un cinco por ciento en 2016, un buen comienzo para reducir esta cifra en al menos un 15 por ciento para 2020.

Las energías limpias, entre ellas la hidroeléctrica, la eólica y el gas natural, representaron el 19,5 por ciento del consumo energético total de China del año pasado, un 17,9 por ciento más que en 2015.

El carbón ocupó el 64 por ciento del consumo total en 2015, mientras que la cuota se rebajará al 58 por ciento o menos para finales de 2020.
Impulsar el uso de una energía eficiente y limpia responde en parte al empeoramiento del medio ambiente