Chávez, Morales y Correa en cumbre de ALBA que busca Estados plurinacionales

Los presidentes Hugo Chávez (Venezuela), Evo Morales (Bolivia) y Rafael Correa (Ecuador) cierran la 10ª cumbre del ALBA en la ciudad ecuatoriana de Otavalo, centrada en planes de integración y reconocimiento de la cultura negra e indígena.

Chávez, Morales y Correa, más delegados de los restantes cinco países del ALBA (Cuba, Nicaragua, Antigua y Barbuda, Dominica, y San Vicente y las Granadinas), escucharon el himno en el estrado ubicado en un gimnasio cerrado de Otavalo, ciudad indígena ubicada 60 km al norte de Quito.

Morales, que subió al estrado tras el discurso del enviado de Dominica, Roosevelt Skerrit, criticó al capitalismo: “Sólo” sin capitalismo “podremos salvar a la humanidad”, dijo.

También fustigó a Estados Unidos: “No me tembló la mano al firmar la expulsión del embajador estadounidense” de Bolivia. “Ahora que no hay embajador de Estados Unidos estamos más tranquilos”, agregó Morales.

Por su parte, Correa anunció a periodistas al llegar a la cumbre que Ecuador “está fuera de la lista del GAFI” (Grupo de Acción Financiera Internacional) de Estados con deficiencias para combatir el lavado de activos y la financiación del terrorismo.

Grupos de activistas vestidos de rojo, ubicados en las gradas del gimnasio, gritan entre intervención e inervención de los participantes: “Alerta, alerta, que camina, la espada de Bolivar por América Latina”.

Los presidentes y los enviados de los demás países de la Alianza Bolivariana para los Pueblos de América (ALBA) firmarán la declaración de la cumbre, que recoge aportes sobre racismo, cambio climático y comercio surgidos el jueves en varias ‘mesas’ de discusión por delegados de gobiernos y grupos negros e indígenas.

Allí se discutieron formas de impulsar “estados plurinacionales”, y se hicieron diversos llamados, incluyendo evitar “que la historia siga siendo escrita desde el modelo europeo o anglosajón” y que “los países tengan políticas ambientales coherentes para proteger los ecosistemas”.

Sobre el final de la cumbre de Otavalo -ciudad indígena ubicada entre montañas, a 2.600 m de altura- Chávez, Morales y Correa tienen previsto plantar árboles en el parque de una escuela ubicada frente al estadio de básquetbol sede de las reuniones, dijeron funcionarias de la cancillería ecuatoriana a la AFP.

Durante la apertura de la cumbre, los participantes pidieron reconocer a los sectores sociales que han estado marginados de la política -incluyendo a los nativos- y reducir el “impacto de la explotación de los recursos naturales”.

En esa línea, el canciller boliviano, el indígena David Choquehuanca, pidió recuperar el respeto por la naturaleza para “poder salvar al planeta y la humanidad”.

“Varios países han tomado conciencia de que nuestro planeta es nuestra madre”, afirmó.

“Para los indígenas lo más importante son los cerros, las mariposas, las hormigas, el aire que respiramos, y el hombre está al final”, en cambio que “para el capitalismo lo más importante es el dinero”.

El alcalde de Otavalo, el indígena Mario Conejo, confesó en la apertura del encuentro que su comunidad no tiene claro cómo hacer que las declaraciones se transformen en algo concreto.

“Soñamos con un Estado plurinacional pero estamos un poco confundidos porque no logramos entender cómo puede hacerse”, dijo.