Bolivia pediría apoyo internacional en diálogo con Chile

El presidente de Bolivia, Evo Morales, dijo que buscará el apoyo de la comunidad internacional si no hay avances en las conversaciones entre La Paz y Santiago sobre la demanda boliviana de recuperación de una salida soberana al océano Pacífico.

Morales aseguró, sin embargo, que confiaba en la buena disposición del nuevo presidente de Chile, Sebastián Piñera, a quien saludó por su reciente asunción y pidió que mantenga la agenda de 13 puntos, incluida la cuestión marítima, sobre la que ambos países dialogan desde hace más de dos años.

Pero “si no es posible resolver (mediante el diálogo bilateral), apelaremos a la comunidad internacional y por eso saludamos el gran interés del mundo entero en apoyo a que Bolivia retorne al océano Pacífico”, dijo.

Morales hizo la afirmación durante un discurso con motivo del “Día del Mar”, en el que Bolivia recuerda uno de los episodios más sangrientos de su “guerra del Pacífico” que la privó de sus costas a manos de Chile.

El gobernante boliviano se abstuvo de precisar el estado de las negociaciones entre La Paz y Santiago y tampoco mencionó una posible reanudación de relaciones diplomáticas entre los dos países, rotas desde 1978 tras fracasar una de varias negociaciones sobre el diferendo marítimo.

Morales tampoco mencionó a Perú, aliado de Bolivia en la guerra del siglo XIX que perdió también territorio y con cuyo presidente “neoliberal”, Alan García, ha chocado varias veces en el último año.

El mandatario indígena destacó en cambio la necesidad de continuar el proceso de “creación de confianza”, que según dijo inició con la anterior presidenta chilena, Michelle Bachelet.

“Con el nuevo presidente (chileno) ya empezamos a construir una nueva confianza. Saludo al nuevo presidente, a su Gobierno, al pueblo chileno, para buscar de manera conjunta soluciones para Bolivia y para Chile”, agregó.

“Somos dos países vecinos, hermanos, nuestros pueblos necesitan trabajo conjunto de nuestros presidentes para bien de nuestros pueblos”, añadió, prometiendo mantener su línea de “no usar el tema ‘sagrado’ del mar con fines partidarios ni con fines de carácter personal”.