Bolivia dice que hay contradicción en la posición de EE.UU. sobre el masticado de hoja de coca

El embajador de Bolivia ante la ONU, Pablo Solón, consideró que hay “contradicciones” en la posición de Estados Unidos sobre la despenalización del masticado de la hoja de coca.

“La propuesta de Bolivia sólo se refiere a enmendar la parte del Convenio de 1961, en su artículo 49, sobre el masticado de hoja de coca”, afirmó Solón durante una conferencia de prensa en Naciones Unidas, en la que reiteró que esa es una costumbre ancestral en su país.

Bolivia persigue esta despenalización prevista en la Convención Única de la ONU sobre Estupefacientes (1961) mediante la eliminación de dos provisiones en el artículo 49 del documento, a lo que han expresado objeciones Estados Unidos, Reino Unido y Suecia.

La Convención considera la hoja de coca un estupefaciente y estableció que su masticado quedara prohibido dentro de los veinticinco años siguientes a la entrada en vigor de ese tratado.

Solón recordó que las otras tres objeciones existentes, de Egipto, Macedonia y Colombia, ya se retiraron.

El diplomático boliviano se refirió a la posición “contradictoria” de Estados Unidos, que si bien ha señalado que el “masticado” de hoja de coca es una costumbre tradicional en el país andino y que la respeta, no quiere modificar esa Convención.

Señaló que la petición del Gobierno boliviano “no significa ningún cambio en la legislación internacional sobre el masticado de hoja de coca ni tampoco en las nacionales”, además de reiterar el compromiso de su país en la lucha contra el narcotráfico y la cocaína.

Los países disponen hasta el 31 de enero para retirar las objeciones y, de no hacerlo, será el Consejo Económico y Social (Ecosoc) del organismo internacional el que a mediados de febrero se reúna para determinar si debe convocar una conferencia internacional o no para abordar la situación.

El embajador boliviano ante la ONU señaló que esa costumbre, que se practica, además de en Bolivia, en Perú, el norte de Argentina, Ecuador, Colombia y norte de Chile, “no hace ningún daño a la salud”.

Solón se entrevistó la pasada semana en Washington con los secretarios de Estado adjuntos de EE.UU. para Latinoamérica, Arturo Valenzuela, y Asuntos Internacionales de Narcóticos, William Brownfield, para explicar la posición de su país.

La Misión de EE.UU. ante la ONU envió el pasado 19 de enero al secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, una nota diplomática para dejar constancia de su oposición a la despenalización de esa ancestral costumbre andina de masticar hoja de coca.

Para EE.UU., según explicó un portavoz del Departamento de Estado a Efe en Washington, “la enmienda propuesta hubiera eliminado toda referencia al masticado de la hoja de coca e introducido una ambigüedad al alcance del control de la hoja de coca”.

Solón consideró que de no aprobarse sus enmiendas, se estará yendo en contra de la Declaración de los Derechos de los Pueblos Indígenas.

Asimismo, indicó que su país es partidario de que el cultivo de hoja de coca esté limitado y señaló que en 2010 las autoridades bolivianas erradicaron 8.000 hectáreas de cultivo de coca.

Explicó también que de las 30.400 hectáreas que en Bolivia se cultivan de hoja de coca, 12.000 son para consumo tradicional, y que su país “comparte el punto de vista de que todo lo que sea más allá del cultivo para el consumo tradicional tiene que erradicarse”.

“Bolivia está totalmente comprometido en la lucha contra el narcotráfico y la cocaína”, agregó.