Ataque en Berlín: confirman que el único detenido es un refugiado paquistaní

El único sospechoso detenido de haber cometido el atentado contra un mercado navideño en Berlín, en el que perecieron al menos 12 personas y 48 quedaron heridas tras la embestida de un camión, es un pakistaní, informó en conferencia de prensa el ministro del interior de Alemania, Thomas de Maizière.

El ministro informó también que el sospechoso del atentado, que fue detenido poco después de lo sucedido, negó haberlo cometido. De ser cierto, el verdadero atacante aún estaría suelto.

La canciller de Alemania, Angela Merkel, confirmó poco antes que las autoridades alemanas consideran “terrorista” el atentado en Berlín, y que se estaba investigando si el autor, que fue detenido, era un refugiado. Para entonces la prensa ya identificaba al autor como un paquistaní de 23 años.
La policía de Berlín detuvo al que sería el conductor del camión gracias a la colaboración de un testigo que decidió seguirlo en su huida por la ciudad.

Según medios alemanes se trataría de un joven de Pakistán que llegó a Alemania como peticionario de asilo entre finales del año pasado y principios de este.
“El sospechoso terrorista arrestado niega el crimen. El joven de 23 años hasta ahora contesta todo”, dijeron fuentes de seguridad citadas por la prensa alemana.

El suceso se produjo en el popular mercado navideño ante la iglesia Memorial del Káiser Guillermo, cuando turistas y vecinos disfrutaban de una noche prenavideña tradicional cerca de la estación del Zoo de Berlín.

El diario Die Welt apunta a que el presunto autor del ataque en Berlín tenía un permiso temporal de residencia desde junio de 2016.
El conductor huyó cuando el camión, de matrícula polaca, chocó contra un pino, pero la actuación de una persona permitió su captura poco después. La policía detuvo al “sospecho” en la Plaza de la Victoria. Según fuentes policiales citadas por el diario ‘Welt’, se trata de un ciudadano paquistaní, de 23 años, que responde al nombre de Naved B. y que habría llegado a Alemania el pasado mes de diciembre como refugiado. Al parecer, llegó hasta el país a través de la ruta de los Balcanes y era conocido de las fuerzas de seguridad alemanas pero no por nada relacionado con el terrorismo sino por pequeños delitos.

Si se trata de un refugiado, el hecho sería “particularmente repugnante”, sentenció Angela Merkel, en una breve conferencia de prensa, y aseguró que garantizaba el “total esclarecimiento” de los hechos, según CNN.
Más allá de las declaraciones de Merkel, el silencio oficial sobre la marcha de las investigaciones es absoluto, y la información detallada no se recibirá antes de las 13 hora local (9 de la mañana, hora argentina).

Toda el área de los hechos está completamente cerrada a peatones y tránsito vehicular y la investigación, dirigida por la Fiscalía General de Alemania, incluye personal de todos los servicios de seguridad, locales y federales.
Sin embargo, la definición tajante de Angela Merkel es la primera señal inequívoca de que Alemania ya ha decidido sobre el carácter de los acontecimientos, que fueron tratados hasta ahora con extrema cautela debido, ante todo, a la delicada situación de los centenares de miles de refugiados que entraron recientemente al país.

El peligro de una ola xenófoba está latente e incluso ya hubo ayer rápidas declaraciones de integrantes del partido de extrema derecha AfD, que se opone virulentamente a la política de recepción de migrantes del Medio Oriente.
Además, la cuestión inmigratoria está muy instalada en la campaña electoral de cara a las elecciones de 2017, en las que Merkel intenta renovar su mandato.

La propia canciller, inclinándose al ánimo predominante, endureció sus posiciones, originalmente muy favorables a la recepción de refugiados, y ahora promete fuertes controles y pruebas previas a cualquier concesión de asilo.