Ahmadinejad descarta negociaciones nucleares si Irán es sancionado

El presidente iraní, Mahmud Ahmadinejad, advirtió de que su país no participará en nuevas negociaciones sobre su programa nuclear si es sometido a nuevas sanciones, lo que el secretario estadounidense de Defensa, Robert Gates, espera que se produzca “muy pronto”.

El Consejo de Seguridad de la ONU se reúne este martes en Nueva York para discutir un proyecto de resolución con nuevas sanciones contra Irán por su controvertido programa nuclear, cuyos patrocinadores, empezando por Estados Unidos, esperan obtener la aprobación esta semana, según fuentes diplomáticas.

El secretario de Defensa estadounidense dijo en Londres que espera que las sanciones se adopten “muy pronto”. “Soy optimista en que una resolución se aprobará muy pronto”, declaró Gates tras reunirse con su homólogo británico, Liam Fox.

Una posibilidad ante la cual el presidente iraní amenaza con dejar de negociar. “Ya dije que la administración estadounidense y sus aliados se equivocan si piensan que pueden esgrimir la amenaza de una resolución (con nuevas sanciones) y después sentarse a negociar con nosotros. Eso no sucederá”, afirmó en rueda de prensa. “Discutiremos con todos”, proclamó el jefe de Estado iraní, que exigió “respeto y justicia”. Pero “si tratan de hablarnos de manera brutal, con un tono de dominación, ya conocen nuestra respuesta”, prosiguió.

Ahmadinejad llamó a las potencias occidentales a aceptar el acuerdo elaborado en mayo entre Irán, Turquía y Brasil sobre un canje de combustible nuclear en territorio turco, afirmando que se trata de una oportunidad única. Este acuerdo “era una oportunidad para el gobierno estadounidense y sus aliados (…). Espero que la utilicen bien. Las oportunidades no se repetirán”, agregó.

El presidente iraní se encontraba en Estambul para asistir a un foro regional de seguridad en Asia, en el que también participaba, entre otros, el primer ministro ruso, Vladimir Putin, quien aseguró que la comunidad internacional ya alcanzó “prácticamente” un acuerdo sobre la nueva tanda de sanciones a Irán.

“Hemos trabajado mucho y creemos que prácticamente se ha hallado un acuerdo”, afirmó Putin en una conferencia de prensa junto a su homólogo turco, Recep Tayyip Erdogan. “Nuestro punto de vista es que esas decisiones no deben ser excesivas y no deben colocar al pueblo iraní en una posición difícil, que podría obstruir el camino hacia un uso pacífico de la energía nuclear”, agregó el jefe de gobierno ruso, citado por la agencia rusa Itar-Tass.

Putin afirmó que la cumbre de Estambul le proporcionaría una ocasión de entrevistarse con Ahmadinejad en un esfuerzo por “reducir las inquietudes de la comunidad internacional”.

Más tarde, una fuente rusa de alto nivel dijo a la prensa que Rusia no ve “ningún problema” para que se adopte una resolución con sanciones contra Irán.

Las potencias occidentales sospechan que Irán quiere dotarse de armas atómicas con la excusa de un programa nuclear civil, lo que este país desmiente.

Brasil y Turquía, miembros no permanentes del Consejo de Seguridad de la ONU, se oponen a nuevas sanciones contra Teherán. Estos dos países habían concluido a mediados de mayo un acuerdo con Irán que preveía el canje en Turquía de uranio iraní poco enriquecido por combustible nuclear enriquecido al 20%, proporcionado por los occidentales para un reactor nuclear de investigación científica de Teherán. Esa propuesta fue recibida con desconfianza por las grandes potencias, que la consideran una maniobra de distracción iraní para evitar nuevas sanciones.

El proyecto de resolución sobre nuevas sanciones fue presentado el 18 de mayo al conjunto del Consejo de Seguridad y ya cuenta con el apoyo de sus cinco miembros permanentes y con derecho de veto (Estados Unidos, China, Reino Unido, Rusia y Francia). Aunque tres de los diez miembros no permanentes -Brasil, Turquía y Líbano- afirmaron desaprobarlo, el proyecto debería obtener sin dificultades los 9 de los 15 votos a favor necesarios para su adopción.

El texto establece que Irán no podrá invertir en el extranjero en ciertas actividades sensibles, como las minas de uranio, y que sus barcos podrán ser controlados en alta mar. El proyecto prohíbe también la venta a Irán de ocho nuevas categorías de armamento pesado, incluidos carros de combate.