A los 84 años murió Leslie Nielsen, un perfecto distraído

Dicen que de joven tenía un gran sentido del humor. Aunque se dedicó a las películas serias o de acción, donde le fue regular para abajo. Sin embargo, casi de casualidad, a los 55 encontró su gran veta: las parodias a las películas y personajes.

Leslie Nielsen nació en 1926 en Canadá. Estudió en Toronto en la academia de radio Arts y comenzó sus primeras actuaciones en TV en 1950 desarrollando diferentes papeles en diferentes series.

Fue actor invitado en Caravana, El Fugitivo, El Virginiano, La Ley del revólver y una cantidad de series imposibles de contar. Trabajó en muchísimas películas como actor secundario, como por ejemplo en Ransom, que mas tarde lo haría Mel Gibson y Planeta Prohibido, las dos de 1956.

En TV tuvo dos series con bastante éxito a finales de los 60: Los Atrevidos y el Precio de la Fama. En 1980 llegaría el papel que lo consagraría como uno de los mejores actores de comedia “Y ¿dónde está el piloto?”, una sátira exitosísima de los filmes de catástrofe que mereció varias secuelas. Con él trabajaron actores como Peter Graves, Robert Stack, ex protagonistas serios de series de TV, que nunca habían hecho comedia.

Su personaje, el distraído y cara de nada Doctor Rumack es desopilante. A partir de allí se abren para él varias oportunidades en este género. Pasa a ser el rostro favorito para las sátiras a distintas películas y personajes.

Protagoniza tres películas de “La Pistola Desnuda”, donde es el antihéroe total, componiendo a un tonto detective que a pesar de sus metidas de pata resuelve los casos.

También participó en Scary Movie 3, fue una carcajada pemanente en Mr. Magoo, protagonizó junto a Linda Blair “Reposeída”, también filmó “Drácula, muerto pero feliz”, “Espía como puedas”, entre otras.

Seguía actuando y tenía proyectos, entre ellos una cuarta de “La Pistola desnuda”. El gran éxito le había llegado de veterano. Pero lo disfrutó (y lo disfrutamos) 30 años. Desnudo se quedó el humor en el cine con su muerte. Leslie Nielsen, a los 84 años, se fue con una guiñada y una sonrisa.