Nuevas perspectivas se abren en la historia política de nuestro país con Carlos Calleja (Por: Dr. Francisco José Ferman)

El hombre hace su historia tomando en cuenta la ideología, como medio para cumplir un fin, siendo la función principal de ésta, la transformación del poder en la sociedad. La ideología no es posesión, al igual que el poder no es de nadie, la dimensión del análisis e interpretación de la realidad nacional, debe estar sustentada en la ideología, para entender lo que está pasando, para ejercer y controlar el poder; de  tal manera es necesario que exista una conexión ideológica que vincule a la sociedad con el sistema democrático, tal conexión es muy compleja y, desde luego, presenta variaciones empíricas por cuestiones e intereses contradictorios y complejos, que a la vez van acompañados de un conjunto de supuestos y cuestiones que sirven de base para el enfoque de los núcleos políticos de poder.

La principal función de la ideología es la consolidación del poder político en la sociedad, sirviendo como cuerpo de ideas, pensamiento y fundamentos a los sujetos que dirigen y hacen política, comprende además la organización y control del mismo.

Carlos Calleja propone gobernar por encima de ideologías totalitarias y anárquicas contrarias a la doctrina democrática, mediante un enfoque de unidad nacional, integradora del Estado y la sociedad a donde priorizan los intereses nacionales; es decir que busca el bien común y el bienestar social, protegiendo los intereses de las grandes mayorías, en las áreas de educación, cultura, salud, vivienda, agua potable, seguridad e infraestructura, cumpliendo así los objetivos permanentes del Estado. Superando de esta manera la trayectoria de propuestas populistas, las cuales están superadas en el ciclo político de las izquierdas en Latinoamérica. ¿Qué propone Carlos Calleja? Construir un gobierno sólido, que fortalezca la democracia, la gobernabilidad, que impere el Estado de derecho, para fortalecer de esta manera el sistema democrático, separándose de la confrontación de las ideologías que buscan desestabilizar la dinámica del Estado, el orden social que frena el desarrollo económico, lo cual genera pobreza, crisis, estanca al crecimiento económico y ahuyenta la inversión nacional e internacional.

El proyecto político de Carlos Calleja es construir un país de oportunidades para todos, fortalecer las instituciones del Estado, apostar a fortalecer el sector productivo para que se supere la tasa de crecimiento de la economía nacional, para construir una clase media pujante, fortalecida y con reconocimiento de parte del Estado. La clase media es el núcleo que sostiene la economía nacional, generando fuentes de trabajo y atrayendo la inversión a la pequeña y mediana empresa; así mismo son los mayores contribuyentes con el pago de impuestos, mejorando el desarrollo nacional y el sistema de vida de los salvadoreños. Carlos Calleja, por medio de su proyecto político deja en claro que no hay desarrollo económico sin crecimiento social, y estos son los lineamientos de sus ejes estratégicos, sustentado en la nueva visión de país; al construir un nuevo país basado en la unidad nacional está por encima de las ideologías como medio de creación de disputas y controversias.

Dicho lo anterior, se colige que la piedra angular de Carlos Calleja, como futuro conductor y estratega del Estado radica en el énfasis de la unidad nacional por medio de una era de acuerdos, evitando la confrontación entre los diferentes sectores sociales, y no tomando en cuenta ideologías políticas que retrasen la aplicación de la agenda de país. Por medio de la implementación de todos sus planes de nación, se edificará un nuevo El Salvador, con visión a largo plazo, en puntos estratégicos para desarrollar un plan de gestión gubernamental que conlleve al éxito, con avances tecnológicos y con la capacidad de innovar constantemente la administración de pública.