HISTORIA DE LOS ALCALDES SALVADOREÑOS

El Alcalde de San Salvador es el cargo más importante del gobierno municipal de la Ciudad de San Salvador.

 

También es la Alcaldía más importante de El Salvador, ya que posee dos títulos: es la Capital de la República y, al mismo tiempo, es Cabecera Departamental del Departamento de San Salvador.

 

Por lo mismo y por los procesos históricos-sociales de El Salvador, esta ciudad es la más importante económica, demográfica y políticamente hablando de toda la república. Ciertamente, a nivel político se dice que el alcalde electo se lleva la joya de la corona.

 

El alcalde municipal se encarga de la administración edilicia de la Ciudad, y es por antonomasia el que preside y el que lleva la voz cantante dentro del Concejo Municipal de San Salvador.

 

Es también el Comandante en Jefe del Cuerpo de Agentes Metropolitanos, policía municipal encargada de velar por el orden público y los espacios públicos de la ciudad.

 

En su cargo está igualmente regular las tasas de impuestos municipales y es responsable de proyectos de infraestructura municipal, mantenimiento de áreas públicas, y realizar los servicios públicos y velar por el bienestar de los capitalinos.

 

El primer alcalde que tuvo la capital, fue don Juan Cisneros de Reinosa nombrado en 1580, y tenía las funciones de alcalde mayor, nombrado directamente por el Rey de España, así comenzó la serie de autoridades que con ese título gobernaron la provincia de San Salvador, cuando se inició el nombramiento de corregidores intendentes.

 

Situación actual

 

El concejo Municipal de San Salvador estableció, desde el inicio de su gestión, la participación ciudadana como uno de los factores fundamentales de su política y como un distintivo de su gobierno.

 

Por ello, en el Programa Municipal 1997-2000, planteó como uno de sus objetivos principales y rasgo esencial de la nueva forma de gobernar lograr la participación de las fuerzas vivas locales en el proceso de transformación de nuestra urbe para convertirla en una ciudad segura, democráticamente próspera, saludable y agradable.

 

Pero no se trataba de cualquier participación ni de una participación en asuntos secundarios o marginales para la vida del municipio.

 

Desde el comienzo, las decisiones fundamentales tomando en cuenta el interés y la participación de los sectores afectados se postula como uno de los principios que guiarán la ejecución de dicho programa.

 

En aquella perspectiva, a los tres meses de iniciado el Gobierno, provocó y convocó, con el propósito expreso de institucionalizarlos, un proceso de participación ciudadana.

 

La primera medida de este proceso fue la llamada a la y asegurar gobernar con participación ciudadana, haciendo corresponsable del desarrollo a todos los beneficiarios del mismo.