Bancos sufren degradación crediticia por inestabilidad política en el país

La agencia Fitch Ratings degradó la calificación crediticia del Banco Agrícola y del Banco Davivienda a ‘BB-’ desde ‘BB’, debido a la situación de polarización política elevada que ocasionó que la misma calificadora degradara la clasificación soberana de El Salvador a ‘B’ desde ‘B+’.

Según la escala de Fitch, la calificación BB- es considerada por los inversionistas como “incierta”, es de decir que la clasificación BB se otorga a bancos con una moderada posibilidad de obtener apoyos en caso de escenarios desfavorables.

Asimismo, agregó que la clasificación de los bancos “se redujeron como reflejo de la influencia elevada del entorno operativo sobre el desempeño y perspectivas de dichos bancos, así como su exposición alta a la deuda soberana de El Salvador”.

La agencia señaló que en enero de este año, ARENA abandonó las mesas de negociación que había instalado con el Gobierno, y que habían permitido lograr un acuerdo parcial para emitir 550 de los mil 200 millones de dólares solicitados, colocación que aún no ha se ha hecho efectiva en los mercados de deuda.

Si los partidos fallan en lograr un acuerdo más integral para las finanzas públicas, se podría “restringir aún más la flexibilidad financiera y resultar en un ajuste desordenado con significativo daño a las finanzas públicas y a la economía en general”.

Fitch pronostica además que las necesidades financieras del Estado salvadoreño ascenderán a mil 300 millones de dólares en 2017, sin incluir la deuda de corto plazo.

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