Pandillas declaran escuelas “Zonas de Paz”

En el marco de una tregua iniciada en marzo pasado entre miembros de pandillas de El Salvador, convocaron nuevamente a los medios de comunicación, esta vez para prometer el cese del reclutamiento forzoso de jóvenes y declarar las escuelas “zonas de paz”.

“Declaramos que en adelante quedan abolidas todas las formas de reclutamiento involuntario de personas menores y mayores de edad a nuestras filas”, declaró Víctor Antonio García, líder de la Mara-18, una de las dos principales pandillas en el país, que junto a la Mara Salvatrucha (MS-13) y con el aval de las autoridades convocaron a la prensa a la prisión de Quezaltepeque, 25 km al norte de San Salvador.

Tras guardar un minuto de silencio por “todas las víctimas” que perecieron en la confrontación, García de38 años, leyó un comunicado de ambas pandillas -en tregua desde el 9 de marzo- en el cual declaran “todos los centros escolares del país, públicos y privados, zonas de paz”.

Las escuelas “ya no serán consideradas como zonas en disputa territorial, lo cual permitirá que alumnos y maestros puedan desempeñar sus actividades educativas con toda normalidad y los padres de familia se liberen de toda preocupación”.

García sostuvo que los anuncios forman parte de “un segundo gesto de buena voluntad” luego de la tregua y tienen “el propósito de confirmar nuestro compromiso de contribuir a la pacificación de El Salvador”.

Según fuentes policiales tras la tregua impulsada por el vicario castrense Fabio Colindres y el otrora comandante guerrillero y ex diputado Raúl Mijango, el promedio de homicidios diarios en El Salvador se redujo de 14 a 5.

Uno de los mediadores del proceso, el ex diputado Mijango sostuvo que “este es un proceso que en poco tiempo le brinda la paz al país y desde que entró en vigencia la tregua le ahorró la vida a 438 personas”.

Por su parte el vicario Colindres, sostiene que el pueblo salvadoreño “debe acompañar” el acercamiento de paz entre las pandillas porque “el inédito” proceso que se impulsa “es un esfuerzo serio para llevar la tranquilidad a este país”.

Por otra parte las pandillas dijeron “saludar” la iniciativa presidencial de convocar a un “gran pacto nacional para atacar las causas estructurales que motivan la guerra social”. A pesar del ambiente de distensión, el también cabecilla de la Mara-18 Joel Escalante, denunció el “acoso” que la Policía mantiene, “como verdugos”, sobre sus camaradas en las calles.

“Nosotros en realidad nunca le hemos hecho caso a los balazos, a la cárcel a los machetazos, a los consejos de nuestros padres, sin embargo ahora estamos sumisos obedeciendo una sola orden: no agredir a nadie”, enfatizó Escalante.

Las maras son consideradas parte central de la violencia en El Salvador que, hasta el año pasado con 65 homicidios cada 100.000 habitantes, era el segundo país más violento de América Latina.