Ricky Martin dijo adiós a su casa de Miami

El cantante había pagado $10 millones cuando la adquirió en 2005, y solo tres años después trató de venderla por casi el doble de su precio. Sin embargo, tras más de cuatro años sin encontrar comprador, Ricky la ha vendido recibiendo únicamente $600 mil más de lo que pagó por la vivienda hace siete años.

Según develó la agencia inmobiliaria a la que Ricky confió su venta, el inmueble es “una obra maestra de estilo mediterráneo, con grandes ventanales e impresionantes vistas a la playa. La lujosa propiedad está construida con los materiales más exquisitos y contiene una gran cocina gourmet, un amplio comedor, bar, jacuzzi y piscina”.

La casa tiene unos 9,400 pies cuadrados de hermosas instalaciones. Cuenta con siete habitaciones con vista al mar, ocho baños y medio, una cabaña y una sala de comunicaciones, además se ubica en la calle de mayor prestigo de Miami Beach.

La finca está rodeada por una valla de árboles y palmeras. La fachada tiene detalles que la llenan de lujo y exclusividad: puertas de caoba, molduras, un techo de tejas escalonadas y chimeneas de mármol travertino. Los arcos de doble altura son el centro focal de todo el panorama. La casa es de estilo mediterráneo, con techos abovedados de ladrillo y pisos de terracota.

El artista portorriqueño tuvo que ceder en sus pretensiones de hacer más rentable la venta por su inminente traslado a Nueva York, adonde se mudó hace unos meses para comenzar los ensayos del musical ‘Evita’, que se estrenó recientemente en Broadway. No obstante, el representante de Ricky reconoció que, para la estrella, Miami siempre será su hogar y la ciudad estadounidense con la que se siente más identificado.

“Ricky Martin tiene un estrecho vínculo con Miami, y para él esta ciudad siempre será su casa, además de Puerto Rico”, declaró John Reilly, su portavoz, en el diario The Miami Herald. “Pero por mucho que le guste el sur de Florida, ahora Ricky se encuentra inmerso en una obra de la que tiene que hacer ocho pases por semana. Sería inviable viajar a Nueva York todos los días, y que este periplo no afectara a la calidad de su trabajo”, añadió.