Pandilleros asisten a una misa celebrada en penal

Pandilleros de la mara Salvatrucha (MS-13), entre ellos algunos de sus líderes, escucharon asistieron a una misa celebrada en el penal de Ciudad Barrios, en el noreste del país.

La misa, oficiada por el nuncio apostólico Luigi Pezzuto y el capellán de la Fuerza Armada Fabio Colindres, se celebró en un salón del penal de Ciudad Barrios, 156 km al noreste de San Salvador.

“Hemos querido que ellos escuchen la palabra de Dios, que reflexionen sobre su futuro, que no es nada bueno vivir entre tanta violencia”, dijo Colindres a periodistas tras oficiar la misa.

Entre los asistentes estaban Romeo Henríquez alias “El Diablo”, quien es identificado por las autoridades de seguridad pública como uno de los principales líderes de esa pandilla en todo el país.

En el acto religioso a Henríquez le fue permitido ofrecer unas palabras y manifestó “Creo que como humanos tenemos derecho a arrepentirnos de lo malo que hemos hecho”.

Por su parte Dionisio Arístides Umanzor, conocido como “El Sirra”, afirmó “Aquí en nombre de toda mi pandilla, la MS13, quiero pedirle perdón a la sociedad y que nos den una oportunidad de poder cambiar. Somos seres humanos que no solo estamos para hacer maldad”.

La MS-13 y su rival, la Mara 18, anunciaron la semana pasada un acuerdo para detener la matanza entre ellos.

Las pandillas, que son señaladas también como responsables de extorsiones, declararon que “no deseamos seguir haciendo la guerra ni mucho menos seguirla profundizando”.

Tras este anuncio, las autoridades aseguran que el promedio diario de homicidios, que era de 13, ha bajado a cinco.

El acuerdo entre las pandillas fue revelado en un principio por Colindres, quien actuó como mediador entre los cabecillas rivales.

El gobierno ha señalado en repetidas ocasiones que las pandillas son responsables del 90% de los homicidios en el país, uno de los más violentos de Centroamérica, y que la mayoría corresponden a una guerra por el control de territorios.