Cambio del gabinete de seguridad en el país fue petición E.E.U.U.

Ciudadanos estadunidenses pertenecientes Committes in Solidarity with the People of El Salvador (CISPES), manifestaron que los cambios dados en el gabinete de seguridad por el presidente Funes fue conducción por el país norteamericano.

Por lo que detallaron que la renuncia de Melgar fue una condición puesta por los Estados Unidos para la firma del Asocio para el Crecimiento con El Salvador, indicando que los funcionarios de seguridad representan una clara injerencia en las decisiones soberanas del gobierno de Mauricio Funes, con el fin de promover la agenda de militarización de los Estados Unidos.

Según los miembros CISPES consideran que con estos acuerdos en el país abra una mayor afluencia de armas y aumento en sus fuerzas policiales y militares mediante el financiamiento de mil millones de dólares solicitados de los donantes internacionales por los Estados Unidos, para su propia iniciativa contra el tráfico de drogas y las pandillas llamada CARSI.

Por lo que llegan a la conclusión que son las políticas de el país norteamericano de luchar contra las drogas y contra las pandillas en América Latina, corresponden a una agenda oculta y muy alejada de los objetivos declarados públicamente considerando que estas políticas han contribuido a la creación de ciclos de violencia y desestabilización que ha sido utilizado para justificar la militarización.

Según el grupo manifiestan que los grupos de derecha centroamericanos han sacado provecho de los problemas de seguridad a su propio beneficio político “Durante los meses anteriores a las elecciones municipales y legislativos del pasado domingo los medios de comunicación propiedad de la derecha salvadoreña, bombardearon al público con imágenes de asesinatos y violencia aprovechando del temor de la gente y criticando al FMLN por no hacer frente a estos problemas”.

Ante toda esta situación CISPES exigen a los Estados Unidos, que dirijan energías hacia programas económicos y sociales que los movimientos sociales, la sociedad civil y el FMLN, consideran que constituyen las más altas prioridades de El Salvador
CISPES, se reunieron con la Embajada Americana donde presentaron una carta firmada por cintos de ciudadanos estadunidenses que hacen las siguientes demandas, que los Estados Unidos deje de utilizar la cooperación económica y de seguridad para influir en las decisiones internas del gobierno salvadoreño.

También que pongan fin a la militarización de El Salvador y de la región en su guerra contra las drogas, y ponga más empeño en la prevención y rehabilitación tanto de Estados Unidos como en América Latina.

Asimismo piden que no interfieran de ninguna manera en a las elecciones presidenciales del 2014.