Desde Kevin Costner a Stevie Wonder despiden a Whitney Houston

Al funeral privado, que se realizó en su ciudad natal, Newark, también acudieron figuras como Dionne Worwick.

Faltaban pocos minutos para el mediodía de ayer en una asoleada Newark, New Jersey, cuando el ataúd de Whitney Houston arribó a la iglesia bautista New Hope, el primer lugar donde su voz se presentó ante el público y el lugar elegido por su familia para darle el último adiós, una semana más tarde de que la artista falleciera en la ciudad de Los Angeles. A medida de que los asistentes al funeral iban llenando las bancas del lugar, los miembros del coro gospel de la congregación cantaban en voz baja “Whitney, Whitney, Whitney”, dando inicio a un extenso responso que mezclaría la música con sentidas evocaciones a su vida y carrera.

“Estamos aquí hoy, con los corazones rotos, pero con la fuerza de Dios, para celebrar la vida de Whitney Houston” fueron las palabras del reverendo Joe A. Carter, el primero en hablar en el emotivo servicio que tuvo entre sus oradores a figuras como la cantante y además prima de Houston, Dionne Worwick, al actor y director de cine Tyler Perry, y a Kevin Costner, quien en 1992 protagonizó junto a Houston El guardaespaldas. En su homilía, Costner se refirió a ella como “una estrella de cine que no estaba segura de su propia fama” y que fue esa misma carga la que “la hizo grande, pero que también la hizo tropezar al final”. Al concluir su discurso, se le quebró la voz al dirigirse directamente a su antigua compañera de rodaje: “Ahora te vas, Whitney, escoltada por un ejército de ángeles”.

Tras el largo discurso de Costner, Alicia Keys, quien reemplazó en la ceremonia a Aretha Franklin -que se excusó de asistir por encontrarse enferma-, interpretó al piano Send me an angel. Luego vendrían las palabras de Clive Davis, productor musical y pieza clave en la carrera de la intérprete de Greatest love of all, para dar paso a Stevie Wonder y una remozada versión de Ribbon in the sky. La lista de oradores y cantantes también incluyó a Patricia Houston, cuñada y mánager de Houston, y el intérprete R. Kelly. La ceremonia llegó a su final cuando la iglesia bautista de Newark se vio inundada por la voz de la propia artista y su famosa versión de I will always love you.

Entre los asistentes al responso también se contaban las cantantes Chaka Khan, Roberta Flack y Jennifer Hudson, y el reverendo Jesse Jackson. Todos ellos recibieron al inicio un programa del evento con una imagen de la artista mirando hacia el cielo que decía “Celebrando la vida de Whitney Elizabeth Houston, una hija de Dios”. El funeral, de más de tres horas de duración y al que sólo se asistía por invitación, se efectuó justo una semana después de que Houston, de 48 años de edad, fuese encontrada sin vida en un hotel de Beverly Hills, sin que hasta el momento se sepan con claridad las causas de su fallecimiento.

La muerte de Houston marcó el último capítulo de la superestrella, quien llegó al N° 1 de las listas de popularidad cuando sólo tenía 22 años, obteniendo a lo largo de su carrera ventas millonarias de sus discos y seis premios Grammy. Sin embargo, durante las últimas décadas el brillo de su talento se vio opacado por la adicción y los escándalos, como su turbulento matrimonio con el también cantante Bobby Brown.

Whitney Houston sería enterrada junto a su padre, John Houston, en un cementerio en las cercanías de Westfield, Nueva Jersey.